Política

Lecciones de la Experiencia

Los aciertos y errores de los últimos 60 años nos pueden orientar para construir el país para todos.

El gran acierto del régimen anterior fue avanzar en el pluralismo democrático. Su gran error fue implantar un pluralismo limitado, partidocrático, en vez de alcanzar un pluralismo efectivo en el que cada sector pudiera, con autonomía y verdadero acceso, participar en los procesos de toma de decisiones públicas. En esta limitación se basan las demás.

Por ejemplo, los grandes errores económicos: la política rentista de altos precios y bajo volumen de petróleo, la sobrevaluación del bolívar (que castró las exportaciones privadas, promovió las importaciones y el desempleo), el control de cambio y de precios, y el reparto populista no eran verdaderas políticas económicas ni quienes las aplicaron fueron mentalmente torpes. ¡No! Fueron políticos muy inteligentes que convencieron al pueblo de que con esos disparates los defendían contra la avidez empresarial, cuando lo que perseguían era limitar la empresa privada y a un sindicalismo autónomo que pudieran retar el poder de los partidos.

Por supuesto, el chavismo se convirtió en un régimen peor que el anterior en la medida que no cambió sino que profundizó estas reglas de juego: La partidocracia se convirtió en una autocracia y, con ello, profundizó la Polarización, el Presidencialismo, Centralismo, Estatismo, Populismo y Rentismo Petrolero. Nicolás Maduro la transformó la autocracia en un régimen militar para sostenerse.

En lo político, la regla de desconfiar todos los sectores de todos los demás sectores ha sido el origen de nuestros errores.

Si queremos aprender algo de los últimos 60 años, es obvio que necesitamos un Plan País que sea pluralizador y no partidocrático, militarista ni autocrático; descentralizador; privatizador; despresidencializador, despopulizador y que arranquen de raíz el rentismo petrolero, ahora también de otras fuentes (minas de esclavos y eunucos políticos). Pero, lo que no es obvio es que, para que ese Plan sea implementado, se necesita arrancar y seguir con un gobierno multisectorial y no sólo de partidos.

José Antonio Gil YepesLecciones de la Experiencia
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MUD: ¿Qué te Pasa?

La pérdida por la Oposición de las oportunidades del revocatorio y la elección presidencial por abandono del cargo vuelve a plantear la ampliación de la MUD para aprovechar el enorme potencial que tiene (80 a 20), dado el derrumbe del Oficialismo. Esta ampliación es clave para alcanzar el objetivo de contar con un partido fuerte de oposición.

Ampliar la MUD significa hacerla pluralista, ir más allá de los intereses partidistas-electorales de los partidos para ocuparse de los intereses económicos, sociales y políticos de los demás sectores que no tienen quien los represente en el juego Oficialismo-Oposición. Ampliar la MUD para construir una plataforma pluralista de acompañamiento mutuo no se puede lograr en corto plazo pues esto requiere compartir muchas experiencias para construir una sociedad de socios basada en apoyos mutuos. No basta que personas sin nexos previos se sienten en una mesa a buscar fórmulas para salir de Maduro.

Por otra parte, incorporar cinco partidos más en la dirección de la MUD tampoco basta, y menos si ese gesto sigue respondiendo a un interés electoral. Bajo este encuadre psicológico, no creo que se fortalezca la MUD sino que se debilite porque, si fue difícil coordinar a cuatro maquinarias electorales, más difícil será coordinar a nueve; por aquello que dijo Monseñor Diego Padrón: “exceso de cálculos políticos personalistas.”

Sin embargo, la MUD tiene la opción de dar un golpe de timón para corregir, al menos, la dispersión del número de sus partidos: Convocar elecciones de las autoridades del Partido de la Unidad Democrática, PUD. En esas elecciones se postularían los dirigente de todos los partidos opositores, quienes escogerían los cargos a ocupar en el orden de los votos obtenidos por cada uno de ellos. El Partido de la MUD, como lo llaman, ya tiene el 16% de identificación partidista, mientras que ninguno de sus partidos individuales alcanza el tres porciento y el PSUV se ha reducido al 14%. Si este nuevo PUD luego se avoca a acompañar a los sectores, tendremos noticias, empezando por dar la pelea para que el CNE le renueve la licencia de operación.

 

José Antonio Gil YepesMUD: ¿Qué te Pasa?
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